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La
Vainilla (In Tlixochitl)
Los
mexicas llamaban a la vainilla Tlilxochitl, de tliltic, negro y
xochitl, flor, en referencia al color del fruto. El actual nombre,
obviamente, también alude al fruto, que es una vaina de unos
veinte centímetros. La vainilla es una planta trepadora de
la familia de las orquídeas (Vainilla planifolia), con flores
grandes y con vainas de color negro, de exquisita fragancia. Se
utiliza para aromatizar licores, chocolate, dulces, tabacos, y muchos
otros productos.
In tlilxochitl, exquisita aportación del mundo prehispánico,
fue descubierta por la cultura totonaca. Esta cultura surgió
en la región de Totonacapan, en lo que hoy comprende parte
del estado de Veracruz y del estado de Puebla, al oriente de la
república, cerca del Golfo de México. Claro que ellos
le llamaban de manera distinta a como lo hacían los mexicas:
para los totonacas recibía el nombre de Xanath.
En este pueblo la vainilla fue una de las plantas de mayor importancia,
lo que se manifiesta en la serie de tradiciones religiosas en torno
a Xanath, en las que participaba todo el pueblo. De hecho, para
ellos Xanath era un símbolo, representaba el centro de su
centro cultural. Es algo así como lo que sucedió en
otras culturas, en los mayas, los teotihuacanos o los toltecas,
que hicieron del maíz uno de los símbolos más
importantes de su civilización.
No deja de asombrar todas las condiciones que se tuvieron que desarrollar
para que los totonacas cultivaran la planta. Por una parte necesita
de condiciones climáticas y y geográficas muy singulares
para su desarrollo, como cierta altitud sobre el nivel del mar,
hasta 500 metros, y un clima cálido húmedo. Todas
estas condiciones las reunía la región de Totonacapan.
Pero además necesita otra condición, no se puede polinizar
sola, necesita la intervención de manos humanas. Por razones
no explicables la flor no puede polinizarse por sí misma,
sino que con la mano se juntan las partes masculinas y femeninas
de la flor.
Esta actividad fue hecha de manera ritual, pues era una faena propia
de las mujeres, en especial de las mujeres jóvenes y castas,
que se dedicaban a este oficio durante la floración. De hecho,
hasta hace poco en la región de Papantla, Veracruz, se podía
observar en los campos a cientos de jovencitas con vestiduras blancas,
el cueitl y el quexquenitl, falda y blusa de este color. Por esos
acomodos propios del sincretismo religioso, la fiesta de Xanath
coincidía con la fiesta Católica del jueves de Corpus.
Cuando llegaron los españoles, se quedaron fascinados con
el aroma de esta planta, y de inmediato la mandaron a España.
Poco después la vainilla fue conocida en toda Europa. Más
tarde, se intento cultivar en las zonas cálidas de Asia,
donde se aclimató muy bien pero, después de la floración,
no aparecía el fruto. Fue hasta que se descubrió el
secreto de la polinización, la cual tiene que ser realizada
por la mano del hombre, que la lograron producir exitosamente. De
esta forma, después de ser el único productor, México
fue superado con mucho por los países de Asia menor y de
la Polinesia. Ya en este siglo, la producción mundial de
vainilla se vió fortalecida con la obtención artificial
de un jarabe sabor a vainilla.
Contamos
con certificados y reconocimientos de verificación de nuestros
procesos, tanto en la higiene como en las buenas practicas de manufactura
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